AGOSTO

  Noche de verano, misa de doce,
después de ingerir el cuerpo de Cristo y su sangre,
en forma de caballa caletera y tinto de verano.
Redimir los pecados ahogåndolos
a base de cerveza fresquita y conversación,
cuando la mente pierde la noción
del delirium tremens y los únicos temblores que suscitan
son la de las miradas y risas de los que:
"a pocos perdonan, a pocos aman".
De vuelta al templo de la soledad,
en el camino siempre aparecen los libres de pecado,
dispuestos a apedrear los límites de sus propias conciencias,
blindadas a base de corazas superfluas.

4 Comentarios

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.